Artista audiovisual argentina que desde 2002 vive en Ibiza, España. Estudió música, teatro y cine. Su filmografía cuenta con mas de 20 cortometrajes y videoclips, la mayoría filmado en Super 8. En el 2013 se hicieron 2 retrospectivas en Buenos Aires dedicadas a su obra, en el Fondo Nacional de las Artes y en la Universidad del Cine organizado por el Museo del cine Pablo C.Ducrós. Años anteriores se proyectaron como retrospectiva o monográficos en el 9º Bafici, el Festival Internacional de Mar del Plata, el MAMBA, el Centro Cultural Ricardo Rojas, la Fundación PROA, la galería Belleza y Felicidad, y la Alianza Francesa de Buenos Aires, también en la Cinemateca de Ecuador, el Centro de Cultura Contemporánea Barcelona, la Cinemateca de Saint Etienne (Francia), además de muestras de cine argentino y festivales de Súper 8 milímetros en España, Francia, Inglaterra, E.E.U.U, Alemania, Holanda, Suiza e Italia.

¿Cómo fueron tus comienzos. Como fue ese pasaje de la música y el teatro al cine? ¿Conviven todas esas disciplinas en lo que haces en la actualidad o alguna de ellas fue quedando más relegada?
Ese pasaje fue casi de casualidad. Tenía que realizar una obra para acabar la carrera de Dirección de Teatro, pero en un giro de guión, en su lugar me convertí en directora de cine. Probé filmar en Súper 8 algunas escenas de “Las criadas”, de Jean Genet (devenidas en el corto “Las mucamas asesinas”) y me enamoré del formato. Mis otras pasiones, teatro y música están incluídas en los cortometrajes que hago, entre otras funcionalidades, de una tomo la síntesis del gesto dramático para narrar, de la otra el ritmo.
Ya no volví a hacer teatro, pero seguí tocando en varios grupos hasta hace unos años.
Interiorizandome en tu obra, veo que el super 8 fue el formato elegido desde el inicio. ¿A qué se debió esa elección?
Hacía tiempo que tenía una cámara S8 comprada por mi hermana en una casa de remates, algo aparentemente inservible en los 90. Cuando el laboratorio Arcoiris comenzó a traer película y a revelarla en el 99 me atreví a filmar. Con el proyector de un amigo pude exhibir en fiestas, bares y conciertos. Como ví que gustaba filmé más, en total 20 cortometrajes realizando el montaje en cámara y 2 videoclips. Esto fue entre 1999 y 2001, antes de viajar a Barcelona.
¿Qué posibilidades formales y narrativas te aporta el super 8 que no lo hace otro formato? Cual dirías que es su especificidad?
La fotografía me encanta, es lo que realmente me hace seguir eligiéndolo. En un primer momento me fascinó poder llevar la proyección donde quisiera, cuando quisiera y estar presente para intervenir el fílmico (cambiar la velocidad, dar marcha atrás) coordinando con la música que estuviera sonando. La duración de un rollito 3 minutos también me dió un marco para estructurar lo que quería mostrar de manera sintética y mi elección de montar en cámara le proporcionó algunas características derivadas, como la repetición de tomas, los títulos hechos a mano, la palabra fin colocada antes de que acabe la película.
Ahora trabajo escaneando el material y editándolo en digital lo que me permite experimentar con la imagen y el sonido de forma más amplia Se multiplican las opciones, toca afinar la sensibilidad para elegir de otra manera.

¿Qué cámara usaste en tus inicios? ¿Continuás usando la misma, experimentaste con otras? En la actualidad cual usas para filmar en super 8? ¿Y en cuanto a los proyectores? ¿Cuales han sido tus elegidos?
La cámara es Minolta XL 42 sound, tendría que cambiarla porque ya está muy estropeada. Filmé con otras que no me gustaron tanto. Tengo 2 proyectores Yelmo Sound DS 630MS stereo que le compré en el 2001 a Daniel Vicino.

¿En cuanto a tu proceso creativo, cómo llegan esas ideas a materializarse en films? Qué te inspira?
Muchas veces el entusiasmo emerge al ver la posibilidad de compartir una experiencia creativa con alguien querido, entonces las ideas acuden como imágenes en relación a un tema o un personaje, así desarrollo el guión. Después en el rodaje intento filmar lo pautado pero también incluyo otras escenas que puedan surgir en el momento. Finalmente en edición junto con el sonido dispongo un orden audiovisual, casi siempre caprichoso, en el que confío por intuición.
Me sirve dividir los cortos que fui haciendo en etapas. La primera, de 1999 a 2001 donde los realicé como retratos con mis amigues, hablábamos de algún personaje que les gustaría interpretar y como se lo imaginaban. Buscábamos el vestuario, elegíamos una localización exterior para filmar y el resto se hacía en mi casa/estudio de Temperley, donde tenía preparadas dos habitaciones/plató, una con fondo blanco, la otra con fondo negro. Entre 2001 y 2002 realicé una serie de 5 cortometrajes en color en diferentes ciudades de Europa, que si bien tenían a mis amigxs como personajes, las ciudades fueron fuente de inspiración y tomaron gran protagonismo. Así también los años siguientes en la ciudad de Barcelona. Ahora que vivo desde 2013 en Ibiza la naturaleza se impone en las imágenes y sonidos que elijo para componer.

Mirando tus películas veo que filmas en general con actores y el equipo es reducido. ¿Podés contar un poco cómo es tu trabajo con las personas que participan en tus films?
Encaro el rodaje como una puesta en escena, es importante para mí que quienes participamos estemos a gusto e intento y espero que surja algo de magia en el momento del registro. No me gusta nada filmar pensando solamente en el resultado final, cuido el instante en el que se está haciendo, lo vivo como un acto de amor.

¿De que tratan tus películas o tu obra en general? ¿Hay un hilo conductor que las enlaza de algún modo?
Qué dificil definirlo! De personas, de lugares, de mi punto de vista y mis sensaciones al respecto?
En cuanto a lo formal y lo narrativo, ¿prevalece la forma por sobre la narración? El formato en super 8 te aporta posibilidades al respecto? Qué es contar algo para vos?
Forma y contenido se resignifican sin duda. En mi caso utilizar el S8 durante tantos años como vehículo de expresión me dispuso a incorporar sus características sin tenerlas tan presentes. Creo que mis trabajos no experimentan tanto con las posibilidades del formato técnicamente hablando, sino más bien con cierta poesía posible en la belleza de su condición de cine amateur.
¿Cómo ha sido tu relación con la edición en cámara y la edición ya en una etapa posterior? ¿Has hecho uso de las dos? ¿Con cual te sentis más cómoda?
Montar en cámara le daba al momento de rodaje la intensidad de lo único e irrepetible. Tenía que ser flexible para aceptar lo que no quedaba bien según lo planeado, pero por otro lado me beneficiaba de darlo por concluido, ya estaba hecho. En cambio en la edición digital se abren tantas posibilidades que me lleva mucho tiempo definir y dar por acabado un trabajo. Mientras tanto lo disfruto mucho, hago varias versiones, experimento con el error y lo aleatorio. El material se me presenta versátil, muy plástico.
Ahora solamente edito de esta manera.

Realizaste un video clip para Divididos y otro para Rosario Bléfari. ¿Hay otros? ¿Cómo fue ese proceso de trabajo en uno y otro caso, tu relación con los músicos, la generación de la idea del film, las jornadas de trabajo?
El más destacado fue sin dudas el que realicé en 2010 para la canción “Cien hombres ni uno más”, de Nacho Umbert, en S8 pero casi íntegramente filmando videos de Youtube.
Con Divididos fue como un premio, en el año 2000 Ricardo Mollo había visto las proyecciones que hacía en formato original en el ciclo “Colección verano” organizado por los sellos Frágil Discos e Índice Virgen en Morocco y me convocaron para proyectar 2 cortometrajes: “Cocinero” y “Alicia, Lewis Carrol y el Tiempo”, para la presentación del disco “Narigón del siglo” en el Luna Park. A raíz de eso me encargaron el videoclip para “Spaghetti del rock” y me dieron entera libertad para hacerlo, una experiencia inolvidable.
El videoclip de Rosario Bléfari tiene que ver más con la amistad y la admiración por su música. En 2008 hicimos unas tomas en video en la casa/taller del pintor Matías Perego que me llevé para editar en Barcelona, pero finalmente trabajé con el material de un concierto grabado por Mafalda Barberis y el escaneo de un fílmico estropeado para “Tierra” del disco “Calendario”. En este, como en todos los videoclips que hice, Rosario me dió entera libertad de realización.

¿Quienes fueron tus influencias artísticas (cineastas, corrientes u otros) en tus comienzos y a lo largo de tu carrera como realizadora?
En los comienzos fui desconocedora del mundo del cine en general, con algunos cortometrajes ya realizados los comentarios de expertos que veían similitudes con mi trabajo me acercaron al llamado cine de vanguardia del S XX, surrealismo, expresionismo alemán, impresionismo francés, constructivismo soviético. Luego fue un coctel variopinto de artistes y creadores de diferentes disciplinas en lo que profundicé.

¿Cómo interviene el paisaje sonoro en tus films?
Lo considero igual y en algunos momentos más importante que la imagen. Siempre me sorprende hasta qué punto lo que suena modifica la narrativa.
¿Podés contarnos de qué trata ese proyecto de cine sin cámara o cine pintado que empezaste a desarrollar en la pandemia? ¿Lo continuas en la actualidad?
Aquí en Ibiza dí un taller de cine sin cámara en el marco del Ibizacinefest y luego me dieron ganas de hacer una peliculita. Me visitó mi amiga ilustradora Sara Mutande y se lo propuse. Ella pintó todo el fílmico, quedó buenísimo, lo sumé en parte como textura en el cortometraje “Gaias”. Pero tenemos mucho material y nos queda pendiente hacer más cosas, estamos en eso.
¿Y sobre tus espacios de formación? Tengo entendido que dictas talleres…
Me considero autodidacta aunque estudié un año cine en una escuela municipal que ya no existe en Lomas de Zamora.
Como profesora en Barcelona durante 10 años dí un taller trimestral de realización de cortometraje en un centro cívico especializado en cine y fotografía. En Ibiza dí seminarios de realización, guión y participé en 4 ediciones dando un taller de 8 meses de duración para adolescentes en el que realizaban un cortometraje de temática feminista.
¿Qué proyectos estás desarrollando en la actualidad? Ha cambiado tu forma de filmar, de pensar una idea? Tengo entendido que también estas filmando en video.
Estoy con un guión, es una pieza corta para filmar en la playa y un proyecto a medias filmado en S8 con Claudio Caldini.
Un poco cambié la manera de filmar, sumé la grabación en video a algunos trabajos, el proceso creativo se modificó en tiempo y forma al editar en digital y ralenticé la producción. Ni hablar de lo que cambió el ecosistema audiovisual en estos casi 25 años desde que comencé a filmar y proyectar. Lo que se mantiene es la autogestión y mi búsqueda de sincronía con las personas, tanto cuando filmo como cuando comparto el trabajo realizado.


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