En este intercambio entre cineastas, conversamos con Juan Daniel Fernández Molero a propósito de PUNKU, su más reciente largometraje, que tuvo su estreno mundial en la Berlinale 2025, dentro de la sección Forum, y su estreno argentino en el BAFICI, el festival de cine independiente más importante del país. Desde mi lugar como director y espectador atento, me interesaba acercarme a Juan Daniel no solo para hablar sobre su película, sino también para recorrer juntos las capas sensibles, materiales y espirituales que atraviesan su cine.

PUNKU —palabra quechua que significa “puerta” o “portal”— no se limita a narrar una historia, sino que abre un umbral hacia una experiencia fílmica profunda, donde el archivo familiar, el mito, el sueño y el territorio se entrelazan. Filmada en Quillabamba, tierra de origen de su familia, la película habita un espacio fronterizo entre los Andes y la Amazonía, y propone un montaje como tránsito, donde cada corte es también un pasaje hacia otra realidad, otra textura, otra subjetividad.A lo largo de la charla, hablamos sobre cómo las imágenes lo han perseguido desde niño, sobre la convivencia de múltiples formatos (Super 8, 16mm, video digital y 35mm), sobre el trabajo con actores naturales, y sobre el poder del celuloide para capturar lo intangible. PUNKU no solo es una obra cinematográfica: es también un gesto político y poético desde los márgenes, un acto de fe en el cine como materia viva, como memoria en movimiento.

Entrevista realizada por Jano Burmester, director de Hogar y Marcelita, docente de realización cinematográfica y fundador de la empresa cinematográfica peruana, ATIAJA FILM.

JANO: ¿Cómo estás Juan Daniel? ¿Qué tal? Bueno, he visto tu película y me encantó. Qué bestia. Me parece un trabajo súper valioso. Y lo que más me llama la atención es que como que tienes una conexión o hay una conexión entre todas tus películas. ¿Dónde has vivido? ¿De dónde vienes? No sé. ¿Conversemos sobre la película, sobre tu proceso, Cómo empieza Punku?

JD: Con REMINISCENCIAS, me fui a editar la peli a la casa de mi abuelo en Quillabamba, que es la locación de la Casa del niño en la peli y en esas épocas no había internet, osea te hablo del 2009, no había nada y pensé que me podía concentrar súper bien ahí. Y claro, mientras editaba la peli, que era todo hecho con material de archivo casero, iban saliendo inquietudes, como todas las cosas que no estaban quizás en la memoria y otras cosas que son parte de mí, de mi identidad, pero que no están registradas.

Y también creo que ese año o el año anterior había ido al Pongo de Mainique, que es este accidente geográfico que divide a los Andes de la selva y que está en la Convención, y que es ahí donde filmaron Fitzcarraldo, la escena en que Klaus Klinski se choca en el bote contra las paredes de este cañon, y que sale también en una escena en la película, que se cruzan las dos canoas, de dos temporalidades. 

Y es el Pongo de Mainique, que después entendí que Pongo viene de Punku, que es la puerta. Y ahí fui como desarrollando esta idea a través del concepto de Punku, como entendiendo qué significa en quechua, en el mundo andino, ¿qué son los Punkus? 

O sea, esta los Punku que son como arquitectónicos, como  Inti Punku, Poma Punku, son portales, pero también hay portales naturales, los ojos son también portales, Ñawy Punku, ñawy es ojo en quechua y estos espacios son de transición, las cataratas son Punkus, todos estos lugares en que te puedes comunicar con el otro plano. Otros planos de la realidad puede ser para arriba, para abajo, para adentro, para afuera.

Y el concepto de tener estas múltiples subjetividades que se conectan, colisionan, pero que son parte de una especie de inconsciente colectivo de un territorio que Quillabamba está entre entre los Andes y la Amazonía y es una especie de mezcla de influencias Quechua, Machiguenga y Mestiza.

JANO: ¿Ubícanos donde está Quillabamba?

Quillabamba está como a cinco horas de Cusco,  es casi una isla entre las montañas, si sigues el camino del río Urubamba, que viene desde las montañas de Cusco, hasta el Atlántico, sí sigues por ese camino llegas a Camisea, que es una zona de la selva que no está muy explorada, que no hay turismo más que nada explotan gas recientemente.

Pero es muy incomunicado, hay muchas poblaciones de indígenas no contactados, es una zona así bastante genuina en lo que sea que es, no? Pero no está como que pensada, no tiene mucha relación con la mirada externa y por otro lado está el Vraem, que es otras zonas que también que no se circula mucho, porque este Vraem es la zona roja del narcoterrorismo en Perú, y por otro lado, simplemente están los Andes y el Cusco y mi familia es de ahí.

Mi padre, madre y mis hermanos son de Quillabamba. Yo soy el primero de mi árbol genealógico que nace en Lima y también soy el primero que vuelve, que regresa. Toda la gente cuando se va ya no regresa, son muy pocos o casi nadie vuelve. Ya no regresan y yo igual como que nació criado con mucha cultura, Convenciana, La Convención, Capital de Quillabamba.

Sí. O sea, todos los julio de toda mi vida iba a Quillabamba un mes, porque mi papá trabajaba en café y siempre íbamos en julio, que son Fiestas patrias, fiestas de Quillabamba, fiestas de Cusco. Se juntan muchas, muchas festividades. Osea, hay mucha relación que tuve desde pequeño, pero después de grande siempre regresaba. Incluso cuando iba, cuando estudiaba cine en Buenos Aires y viajaba, volvía al Perú por tierra, pasaba por  Bolivia y siempre paraba por Quillabamba para hacer una parada.

JANO: Me parece muy muy interesante cómo a través de tu cine nos llevas a ese espacio poco conocido. Pero además, como he mencionado, que tu cine tiene algo de que no solamente dices una cosa sino tiene tres significados. ¿Cómo aparece este personaje del niño? ¿Qué representa para ti?

Bueno, Lo único de lo poco que se mantiene en esa versión de 2009, es un poco la relación entre un niño y el miedo, porque la peli original, empezaba con un niño en Lima, que su nana es de la selva y se entiende su familia también, y que le cuenta cuentos para que pueda dormir, lo hace para acompañarlo en su sueño. ¿No? ¿Que al final es un poco con lo que como termina no? Pero eso me he dado cuenta en el proceso y pues me quedé con otras ondas, pero tiene poco que ver con también esas experiencias que de niño que tenía parálisis de sueño, que ni siquiera lo podías comunicar cómo me ha pasado esto, nunca se lo dije a nadie, entonces tenía cosas para decir.

JANO: ¿qué es parálisis de sueño?

JD: Cuando te despiertas de noche y no te puedes mover y quieres gritar, no puedes gritar. Y a veces estás como entre el sueño, en la vigilia. Y puedes ver energías, espectros, qué sé yo, sombras, duendes. Yo una vez vi una especie de gas negro al costado de mi cama y me asusté.

JANO: Ahora en tu película, este niño regresa después de dos años a su casa. Y veo  que al personaje ya lo habían enterrado. O sea, para su  familia ya no existía, ya lo habían dado por muerto,  ¿Cómo surge esto?

JD: Eh, Bueno, eso fue una reescritura que hice.  Pero creo que me interesa a veces esos vacíos que pueden haber. Lo que sí estaba al inicio en PUNKU fue estudiar la mitología propia de la región de los Andes, del Amazonas y también con esas anécdotas que me contaban de niño, no como que que no me contaban fábulas, me contaban anécdotas, de tíos, de algún pariente que había visto una sirena, por ejemplo. O sea, esto me ha definido como persona y mi forma de ver la realidad y la fantasía es una forma no tan separada, como que más difuminada, híbrida, digamos no?

JANO: Ahora yo que he visto ya tus tres películas,veo que en Punku hay una fijación en querer atrapar las imágenes de alguna forma ¿La pregunta es en qué momento las imágenes te cautivan a ti?

JD: Claro. Yo soy bien crítico con lo que hago, como también lo disfruto mucho, no? pero cuando la estoy haciendo siempre cuestiono cuál es la forma correcta ¿La tendencia de ese tipo de cine, como con reminiscencias, no?

Es decir, esas películas que son de archivos caseros suelen tener una voz en off ¿Lo que yo quiero hacer no va con voz en off, entonces voy cuestionando las cosas. Tengo una intención de hacer un cine que sea fiel a mí, pero que también sea como accesible para las personas que estoy representando, incluyéndome a mí.

JANO:  Ahora esta película Punku tiene de todo. Tiene Super 8mm, Tiene 16mm, tiene blanco y negro y digital, y finalmente la has terminado la película en 35mm.  ¿Cómo así decidiste terminarla en 35 milímetros?

JD: Yo creo que PUNKU cierra una etapa y abre otra a la vez, es un Punku, dentro de mí, de mi vida, con lo que estoy haciendo, porque claro, cuando yo dejé la FUC, tomé un camino hacia el video. Porque en la FUC se terminan los proyectos en 16, Super 8mm y 35mm y yo tenía proyectos que los quería hacer en esos formatos y al no poder hacerlos, porque dejé la universidad,  no se pudo, entonces opté por otros formatos de video. Empecé a trabajar con hi8, con miniDV, que eran mis formatos más accesibles y decidí como que, enamorarme del video.

JANO: y es el material con el que tu papá, tu familia te ha filmado a ti y sales en REMINISCENCIAS. 

Sí es el material con el que he crecido, con las cámaras VHS, que también he usado una handycam, que no me intimida para nada, es como lo más natural, es como agarrar un lápiz o una crayola. De ahí, bueno cuando ya estaba en otro proceso, empecé a trabajar con fílmico, pero primero desde el archivo, desde manipular archivos ya filmados y con VIDEOFILIA ya me entregué al cien por cierto al video pero también al uso del glitch y de todas esas técnicas de deformar el material vienen mi trabajo también con el fílmico, que empecé a rayar, a scratchear, a a quitarle cuadros, a ponerle cloro a hacer mil cosas con el material y trabajar con la materialidad del fílmico y creo que eso me influyó a hacer lo mismo con el video. El video también se puede manipular, sin filtros, sin efectos, básicamente dañando el material, haciendo que brote la propia materialidad de lo digital.

Y ya, pues con PUNKU es la primera película que hice con fondos, las otras son todas autogestionadas en su producción por lo menos. Y con PUNKU tuve esa posibilidad de trabajar con fílmico. Pero no solo con fílmico puro. No, nunca era película puramente fílmico. Siempre quise hacer como  esa relación entre el video, el fílmico, la realidad, la otra realidad y puntos intermedios entre las realidades que existen, los sueños, los mitos, la ficción, son todos realidades. ¿No? La realidad consensuada. Y creo que también el trabajo con el digital ahí para mí, por más de que sea lo que más consideramos como lo real, también es pues un artificio y se nota esa calidad, esa definición del digital es irreal. No, en realidad es irreal. ¿Yo, al menos en como yo experimento la realidad y ahora sí me es todo borroso, se me difumina todo o tiene otra textura. Y el fílmico para mí tenía esa, esa relación de darle una materialidad, un peso a la ilusión, no? O a la fantasía o a la magia. A eso que no puedes atrapar. Y  el fílmico lo atrapa. ¿Pues bueno, ese es el origen del cine, no?   Y en PUNKU también hay ese juego de transferencias de digital a fílmico, fílmico a digital color, video final con la llegada al 35 es como hacer esta amalgama alquímica al final de que todo se termina, como que fusionando en este formato final.

JANO: ¿ cómo fue tu sensación al ver tu peli proyectada en 35mm? Porque me mencionabas que en esta sala de Berlín muy tradicional, que fue la última vez que proyectaron una película 35mm porque después la van a cerrar, porque la van a remodelar,  cómo se la llama la sala?

JD: Es el Arsenal, es como la Cinemateca de Berlín y tiene una sala de cine, museos y archivos gigantes. Hay muchas películas que están perdidas en sus países de origen y las encuentran ahí en Alemania, en el Arsenal. Y yo cuando estuve viviendo en Berlín, en el 2023 era la sala que más iba, era el Arsenal. Y veía películas de los setentas, ochentas que están siendo redescubiertas actualmente y proyectadas en las salas en 35mm, y como es una sala de cinemateca, tienen el formato de exhibición que es a doble proyector, porque cuando es un sólo proyector, vas a tener que cortar película y empalmarla y en ese proceso se pueden perder fotogramas. Y por eso en la versión de 35mm que les mostré en Berlín, las primeras dos proyecciones para mí son únicas y son la versión ideal de la película, por más que el color no era exactamente como había planeado en digital. Igual tampoco estaba tan lejos, pero habían detalles, no? Pero más allá de eso, eso ya no importa, porque la idea del PUNKU que te mencionaba de portales también lo quise aplicar a la teoría de montaje, digamos no? ¿Que es como en vez de verlo como un corte, verlo como un puente, no? Lo que hay en el medio entre dos planos, ¿no? ¿por qué?, qué pasa cuando cambias de un formato al otro? De color a blanco y negro más allá de eso, qué hace tu cerebro cuando saltas de una imagen a otra, es como cambiar de realidad, pues está actualizando la realidad y está como reevaluando y está reposicionando dentro de esta narrativa.

Entonces, ¿Estoy en el sueño? ¿o estoy en la realidad?. Tú sabes que has cambiado, estás desde otro punto de vista u otra perspectiva, por lo menos una nueva perspectiva y lo loco, bueno aparte de eso, de saltar de pasado, presente, de color a blanco y negro, personajes tal punto de vista también en la proyección. O sea habían PUNKUS entre un proyector y el otro.

Porque el proyeccionista que era TED FENDT que es un  cineasta y ex proyeccionista del Lincoln Center de Nueva York, es una de las pocas personas capacitadas hoy en día, que también escribió la sinopsis de la peli, O sea, era un así como el ángel de la guarda de la película en Berlín, y que aceptó recibir el 7.º rollo que faltaba de los siete rollos 2 horas antes que empiece la proyección de PUNKU, a pesar de que tuvo diez minutos antes, porque el tiene que revisar el material, hacer anotaciones de cómo termina, como empieza cada rollo para cuando esté viendo la película, saber que ahí viene el momento de poder fusionarlos en vivo.

Creo que proyectar cuadro a cuadro y además el PUNKU verdadero es como nosotros, es decir tú recibes un fotograma, y el movimiento lo creamos nosotros, nuestro cerebro es el que lo recrea, porque ese movimiento no existe.

Pero creo que para hablar de algo tan material y hasta mágico, el fílmico era la versión auténtica y también como que pensando en que tan pocas películas se han hecho desde Quillabamba para Quillabamba, para el mundo. O sea, no tiene historia cinematográfica, está recién en formación y es como que también por eso también la idea de filmar en diferentes formatos y con tantos estilos, creo que con la película quise abrir muchas puertas de películas que podían existir o haber existido en esta región.